Perfil del barrio
El día a día acá pasa por lo simple: veredas arboladas, chicos que vuelven caminando del colegio y almacenes donde te conocen por el nombre.
No es un barrio de vidriera ni de movida nocturna; quien lo elige prioriza la casa con patio y la tranquilidad de la cuadra por sobre el ruido del centro. Los fines de semana la vida suele correrse hacia las plazas del barrio, los clubes de la zona y los paseos del noroeste.