Alquiler Temporal vs Tradicional
Preguntas frecuentes
¿Cuándo conviene más el alquiler temporal que el tradicional?
Conviene cuando la ocupación esperada es alta (60%+), la tarifa por noche es competitiva para la zona y estás dispuesto a gestionar el inmueble activamente. En zonas turísticas o con alta demanda de viajeros, el temporal puede rendir el doble que el tradicional.
¿Qué porcentaje de ocupación necesito para que Airbnb supere al alquiler tradicional?
Depende de la tarifa por noche y los costos. La calculadora te muestra exactamente ese punto de equilibrio. Como referencia, con una tarifa de US$55/noche y gastos típicos, necesitás alrededor del 50-60% de ocupación para empatar al tradicional.
¿Cuáles son los costos del alquiler temporal que no se ven en el ingreso bruto?
Los principales son: comisión de plataforma (Airbnb ~15%, Booking ~18%), limpieza y operación por estadía (~10%), servicios que pagás vos (luz, agua, internet, expensas), y si contratás gestión externa, otro 15-20% del ingreso.
¿Qué riesgo tiene el alquiler temporario en Argentina?
Los principales son la variabilidad estacional de la ocupación, regulaciones locales que pueden limitar o prohibir el alquiler temporario, mayor desgaste del inmueble y la necesidad de dedicación constante. También el riesgo de reseñas negativas que impactan la ocupación futura.
¿Cómo se calcula la rentabilidad neta del alquiler tradicional?
Se toma el alquiler mensual multiplicado por los meses efectivamente cobrados (descontando vacancia), y se restan los gastos de administración, mantenimiento e impuestos. Eso se divide por el valor del inmueble para obtener la rentabilidad anual.
¿El alquiler temporario requiere que el inmueble esté amoblado?
Sí, es un requisito indispensable. El costo de amueblar y equipar un depto para alquiler temporario puede rondar los US$3.000-8.000 según el nivel, y ese costo no está incluido en esta calculadora.
¿Puedo mezclar temporadas: alquilar por Airbnb en verano y con contrato el resto del año?
Es posible pero complica la gestión. Si el contrato tradicional es anual, el inmueble queda atado y no podés usarlo en temporada alta. Algunos propietarios optan por contratos cortos o turísticos que permiten mayor flexibilidad, aunque con menos previsibilidad de ingresos.